La ergonomía y su influencia en la calidad de trabajo.
La calidad y el resultado de un trabajo bien dirigido, depende, tanto de la preparación y compromiso de los trabajadores, como de la calidad e idoneidad de los bienes, medios y herramientas puestos a su disposición.
Lo más importante a la hora de aplicar los principios ergonómicos correctamente, es que cuando se diseña un puesto de trabajo, éste debe estar perfectamente adaptado a la labor que se va a realizar allí: por ejemplo, instalar el sistema de iluminación más adecuado o elevar la altura de una mesa de trabajo para que la persona no tenga que inclinarse innecesariamente.
El objetivo de aplicar la ergonomía en el trabajo es doble:
– Proteger la salud de las personas (confort físico).
– Mejorar el grado de satisfacción de los usuarios (confort psicológico), cuya consecuencia más directa será el aumento de la eficacia en su trabajo y el incremento de la productividad.
Los beneficios son evidentes para todas las partes interesadas:
– Para los empleados; porque van a trabajar en unas condiciones mejores, más sanas y seguras.
– Para las empresas; porque, por un lado, sus trabajadores serán más productivos y eficientes -algunos estudios hablan de aumentos de hasta el 25%- y, por otro, porque se reducen las bajas y absentismos laborales con los consiguientes ahorros. En definitiva, mayores beneficios y más ahorro.
– Para el consumidor; porque el resultado final del producto se verá mejorado en su calidad y el servicio prestado será un servicio mejorado.
En España, actualmente, más del 65% de la población laboral corresponde al sector servicios (o sector terciario) y la mayoría trabaja en oficinas.
La proliferación de empresas de este sector, en detrimento de otros sectores de producción como el agrícola, hacen que este sector se esté convirtiendo en elemento clave de productividad y competitividad, por lo que su buen diseño, desde el punto de vista ergonómico, es fundamental.
El trabajo en este sector se caracteriza por pasar la jornada completa, o la mayor parte de la jornada de trabajo, realizando tareas en posturas sedentarias, lo que implica soportar una carga estática considerable, por tener que mantener una postura fija durante un tiempo prolongado, y con un enorme esfuerzo para el sistema nervioso central.
Las consecuencias en la salud del trabajador suelen traducirse en trastornos musculoesqueléticos, trastornos circulatorios, contracturas musculares que se manifiestan habitualmente en dolores de espalda, cuello, inflamación de muñecas, piernas y tensión ocular.
La mayor parte de estos menoscabos en la salud de los trabajadores, son previsibles y evitables.

Buenas tardes, como bien comentais en vuestro blog la ergonomia influye notoriamente en la calidad del trabajo.
ResponderEliminarPero no solo eso ,si no que tambien nuestras posturas (tanto buenas como malas) influyen en nuestra calidad de vida.
A continuacion os dejo un enlace con 10 errores que casi todos cometemos a la hora de coger posturas.
https://www.cuatro.com/noticias/sociedad/diez-peores-posturas-comunes_0_2543625091.html